(Publicado originalmente el 23 de Mayo de 2018).
Muchas ideas se agolpan en la cabeza. Las siento en el cielo de la boca, detrás de los ojos, contra el hueso frontal, o en la glándula pineal, o presionando el temporal izquierdo (según su naturaleza).
Hay multitud de recuerdos de ideas que van naciendo a lo largo del día; por no haberlas anotado, clasificado, pensado en ellas, ahora forman un tumulto, se apelotonan y amontonan. Otra parte de mi mente, un viejo con una túnica sucia y harapienta, escuálido, con brazos y piernas emaciados, calvo, casi desdentado y con larga, larguísima barba blanca, remueve con su vara en esa laguna gris de olvidos, y se dedica a la tarea de intentar rescatar algo que valga, colgar los despojos en las paredes de esta cueva, intentando que recuperen algo de color y forma, pugnando por que vuelvan a ser reconocibles.
Otras voces me hablan continuamente mientras escribo estas palabras, y es difícil siquiera mantener una coherencia en este texto. A veces hay paz, y entonces echo de menos los medios para poder fijar mis pensamientos; por eso desde hace décadas gusto de, o más bien necesito, llevar una libreta siempre conmigo y un lápiz o algo que me permita escribir.
Una y otra vez las mismas palabras que demandan mi atención, rompiendo la tenue concentración de una mente agotada.
Pero me alegra sentir que las ideas se agolpan en la cabeza; significa que sigo teniendo ideas e intención de contarlas.
Me alegra sentir esos recuerdos descuidados y hundidos, porque significa que sigue resultando algo de estas percepciones, o mejor dicho a pesar de estas percepciones, y que sigo teniendo intención de recordarlos y narrarlos.
Admiro las bitácoras de los amigos, esas bitácoras que son lo que tienen que ser: registros de vivencias. Valientes amigos, que no temen compartir sus días, miedos, alegrías, recuerdos, lloros, palabras fuertes. Palabras crípticas o transparentes, cada cual según su gusto y arte. Sé que para ellos es la urgencia de narrarlo, pero a mi esa urgencia me parece que tiene mucho de valentía.
Yo antes escribía mucho. Siempre he disfrutado escribiendo. No me movía tanto la vanidad como la necesidad de compartir las sensaciones y las ideas, sacar fuera mis tormentos (que podían ser gozosos). Un error fue tratar este medio, que es propio para bitácoras, como otra cosa: un registro de pequeñas composiciones. También puede usarse así (esto puede usarse como mejor convenga); pero quizá no sea el vehículo más adecuado para esos textos. Ahora me lo parece así. A veces escribía como en un diario, y muchas poesías y composiciones no eran más que entradas en ese diario (y seguirá siendo así porque es como soy). Pero los estudios y casi ensayos, no estoy seguro de que sea el mejor medio.
En cualquier caso, yo antes escribía mucho pero ahora escribo poco. Hubo una época negra en que cada vez que intentaba publicar algo (esto es publicar, ¿no?), el ordenador fallaba... ¿Entonces?
¿Ya no tenías nada que contar? No creo que sea eso.
¿Ya no le interesaba a nadie? Pudiera ser, pero nunca le interesó a muchos, y me sentía a gusto escribiendo para esos pocos; y no lo olvidemos, escribíamos sobre todo como resultado de la necesidad física y psíquica que siente el escritor.
¿Entonces? Probablemente, el equivocar el propósito que mencionaba antes.
Pero no quería hablar tanto de ese tema, ya que parece que busco excusas para algo. No es eso. Es que he descubierto esto de reflexionar mientras tecleo, y me estoy regalando con la sensación agradable de volcar el pensamiento. Ayuda también a desenvolver la madeja de recuerdos. Es creativo, hasta cierto punto. ¡Cómo lo necesitamos a veces, la labor creativa!
Anoche, en la bruma del agotamiento, me enviaron un enlace de YouTube a una charla TED. Muchas de estas charlas están bien. Pueden dar consejos buenos o simplemente cambiar tu humor hacia algo más positivo. Otras parecen contaminadas con esa tendencia tan de nuestro siglo de sentirse en la obligación de ofrecer un punto de vista que pretende ser inesperado u original. Esto hace que a veces se llegue a monumentales idioteces.
La de ayer tenía que ver con la conciliación entre trabajo y vida. El resumen de la charla era el siguiente: el secreto de la conciliación entre trabajo y vida es que no se pueden conciliar. Tienes que elegir trabajo. Es natural que el trabajo se meta en tu vida, aun cuando has "salido de la oficina". Es natural que estés cenando, tengas una iluminación sobre cómo solucionar una tarea pendiente y corras al móvil o al PC a mandar un correo.
Ciertamente, como no terminé de ver el video, quizá me haya perdido algo. Me exculpo de posibles malinterpretaciones, debido también al cansancio.
Si no me he perdido nada,... casi prefiero no escribir todo lo que iba a escribir. Imaginad un video que se vende de esta forma: cómo cocinar tarta de chocolate.
Ves el video y el protagonista te dice (tras un tiempo mayor o menor de dar vueltas a conceptos y gracietas): no puedes cocinar tarta de chocolate.
Llamaría fraude a ese tipo de videos.
Llamaría contaminación de ideas a un estado de cosas en la que se promulga que es lógico (inevitable) que el trabajo permee todas las horas de tu existencia. Un orden en que se promueve que si quieres ser un ser humano completo, has venido aquí a cumplir un propósito, y ese propósito sólo puedes cumplirlo mediante el trabajo, el trabajo que generalmente consiste en crear cosas (objetos, servicios, ideas, conceptos, amasijos de ideas y procesos, cada vez más bits y bits, de datos o audio -que ahora son también datos-...) para otros.
Puede llamarse también alienación, neoliberalismo. En China creo que es popular.
En el fondo, se llama engaño.
Recuerdo cuando de niño en el mar la corriente era tan fuerte que llegabas a temer por tu vida.
En estos tiempos de postverdad de vez en cuando percibes que estás siendo arrastrado por una corriente imparable que pretende confundir todos los términos.
Por vanidad.
"Yo fui el que sorprendió a la audiencia con esa magnífica idiotez. Espero que sea recordada. Quiero ser Virgilio, que se hable de mi en la radio; daré conferencias con aire despreocupado, pero no sabré quién soy; sólo seré mi idea".
Por terror.
"Deja de decirme que en algún momento me equivoqué, que no tuve valor a ser yo y dejé de luchar puesto que (es verdad) los enemigos son terribles y no tienen escrúpulos en abrir mis entrañas, dejarme frío en el suelo, aplastar a mi progenie".
Al final, a cada uno según su pecado.
El discurso es pesimista. Abundan los ejemplos de negligencia y de autoengaño, de estupidez y simpleza.
Afortunadamente, esa estupidez suele estar concentrada en este mundo virtual. Y aún fuera, un paseo por la calle, o mejor aún, una escapada de la insoportable ciudad, te permite descubrir que sigue habiendo mujeres y hombres que merecen ese nombre.
Quiero pensar que quedan suficientes.
Es curioso como una corriente puede anular a otra. Ese es un pensamiento optimista. Al menos algo me ha hecho escribir de nuevo, a pesar del ruido y del cansancio.
La luz se apaga, la luz se enciende.
No sé si escribiré mañana, pero hoy estoy escribiendo.
Son palabras de hombre viejo, o más bien, cansado, pero sé que otro día estaré contento (entonces no escribiré, porque solemos escribir cuando estamos tristes o furiosos).
No sé si escribiré mañana, pero sé que volveré a escribir algún día.
sábado, 1 de diciembre de 2018
martes, 16 de octubre de 2018
20181016 (Complete Finnish)
16 de Octubre...
Bueno, algo de lo más notable hoy es que he recibido el Complete Finnish de Teach Yourself. ¿De dónde ha salido ésto? Pues de lo siguiente: ayer perdí un rato echando un vistazo por Amazon, y descubrí que este libro (y otro de galés) estaban a un precio de risa... no llegaba a 7 euros y medio. Si tengo que creer a Amazon, su precio antes de ser rebajado era de 40 euros. Y me lo creo. Estos libros no son baratos.
El libro ha llegado hoy, y me alegro mucho de haberlo comprado. Es un libro de diseño claro y ordenado. Los audios se pueden bajar gratuitamente de la página de Teach Yourself. El método didáctico que usa ("Discover Method") es bastante fresco, aunque ya veremos si efectivo. Por el momento, me ha parecido que las lecciones mezclan explicaciones gramaticales, vocabulario y diálogos en una proporción muy sensata. Los apéndices me han parecido destacables: hay una correcta cantidad de ejercicios resueltos, el glosario está muy bien, y el resto de apéndices (el indispensable verbo olen, números y pronombres) bastante bien escogido.
El glosario me ha parecido muy bueno: para cada nombre se incluyen su nominativo, partitivo y genitivo singular y su partitivo plural. Esta información es muy útil para poder formar frases y en definitiva usar el idioma. Para los verbos ocurre parecido: se da el infinitivo, la 3ª persona del singular del presente y del pasado y creo recordar que la 1ª del singular del presente. Con esto se facilita mucho el aprendizaje y el uso del idioma. El enfoque es más conservador en otros libros, en los que como mucho se da el plural de los sustantivos y la conjugación (1ª, 2ª, ...) de los verbos. Esto hace que se confíe a la memoria la tarea de recordar las reglas gramaticales (no demasiado fáciles), incluyendo las de cambios consonánticos, necesarias para conjugar o declinar las palabras.
Por el momento no he podido dedicarle mucho tiempo, pero me ha gustado poder aprender algunas palabras y expresiones de las lecciones introductorias (y por fin ser capaz de distinguir la pronunciación de a y ä):
ehkä (quizá)
ja niin edelleen (y así sucesivamente)
kuinka sanotaan suomeksi ... (cómo se dice en finés ...)
Me ha gustado también el párrafo en el que recomiendan usar otro material (periódicos, películas, blogs, webs...) pero en pequeños extractos (un fragmento de video, un artículo) y sin avanzar hasta haber "dominado" cada extracto. Esto me parece bien, aunque hay que ponerlo en perspectiva porque se cae en el riesgo de no seguir trabajando otras áreas hasta no haber machacado un determinado texto, lo que a veces es negativo para la motivación, y deja de lado los peligros de no revisar o de aprender en condiciones difíciles. De todos modos, me gusta porque incide en esforzarse, y de forma indirecta, nos recuerda que podemos ser capaces de dominar un texto si invertimos tiempo y esfuerzo.
Hoy no voy a escribir más. Tengo algunas ideas apuntadas (el sol en las espigas, los cómics de Tintín en japonés, las lluvias de estos días), pero han de quedar para futuras entradas. Quizá mañana. Es tarde.
Buenas noches. Hyvää yötää...!
Bueno, algo de lo más notable hoy es que he recibido el Complete Finnish de Teach Yourself. ¿De dónde ha salido ésto? Pues de lo siguiente: ayer perdí un rato echando un vistazo por Amazon, y descubrí que este libro (y otro de galés) estaban a un precio de risa... no llegaba a 7 euros y medio. Si tengo que creer a Amazon, su precio antes de ser rebajado era de 40 euros. Y me lo creo. Estos libros no son baratos.
El libro ha llegado hoy, y me alegro mucho de haberlo comprado. Es un libro de diseño claro y ordenado. Los audios se pueden bajar gratuitamente de la página de Teach Yourself. El método didáctico que usa ("Discover Method") es bastante fresco, aunque ya veremos si efectivo. Por el momento, me ha parecido que las lecciones mezclan explicaciones gramaticales, vocabulario y diálogos en una proporción muy sensata. Los apéndices me han parecido destacables: hay una correcta cantidad de ejercicios resueltos, el glosario está muy bien, y el resto de apéndices (el indispensable verbo olen, números y pronombres) bastante bien escogido.
El glosario me ha parecido muy bueno: para cada nombre se incluyen su nominativo, partitivo y genitivo singular y su partitivo plural. Esta información es muy útil para poder formar frases y en definitiva usar el idioma. Para los verbos ocurre parecido: se da el infinitivo, la 3ª persona del singular del presente y del pasado y creo recordar que la 1ª del singular del presente. Con esto se facilita mucho el aprendizaje y el uso del idioma. El enfoque es más conservador en otros libros, en los que como mucho se da el plural de los sustantivos y la conjugación (1ª, 2ª, ...) de los verbos. Esto hace que se confíe a la memoria la tarea de recordar las reglas gramaticales (no demasiado fáciles), incluyendo las de cambios consonánticos, necesarias para conjugar o declinar las palabras.
Por el momento no he podido dedicarle mucho tiempo, pero me ha gustado poder aprender algunas palabras y expresiones de las lecciones introductorias (y por fin ser capaz de distinguir la pronunciación de a y ä):
ehkä (quizá)
ja niin edelleen (y así sucesivamente)
kuinka sanotaan suomeksi ... (cómo se dice en finés ...)
Me ha gustado también el párrafo en el que recomiendan usar otro material (periódicos, películas, blogs, webs...) pero en pequeños extractos (un fragmento de video, un artículo) y sin avanzar hasta haber "dominado" cada extracto. Esto me parece bien, aunque hay que ponerlo en perspectiva porque se cae en el riesgo de no seguir trabajando otras áreas hasta no haber machacado un determinado texto, lo que a veces es negativo para la motivación, y deja de lado los peligros de no revisar o de aprender en condiciones difíciles. De todos modos, me gusta porque incide en esforzarse, y de forma indirecta, nos recuerda que podemos ser capaces de dominar un texto si invertimos tiempo y esfuerzo.
Hoy no voy a escribir más. Tengo algunas ideas apuntadas (el sol en las espigas, los cómics de Tintín en japonés, las lluvias de estos días), pero han de quedar para futuras entradas. Quizá mañana. Es tarde.
Buenas noches. Hyvää yötää...!
miércoles, 10 de octubre de 2018
20181010 (Seguimos soñando)
Soñé con un imperio muy extraño, en el que yo vivía. Ese imperio era la vida de una persona que no conozco, o la imagen que tiene esa persona de la vida, de la existencia. Era desolado y egoísta, como todo lo que es poco inteligente, burdo o acorralado.
Luego soñé que mi vida era otro imperio. Era un imperio de la mentalidad cándida de la niñez. Una sala de juegos, protección y calor, tibieza y recogimiento, risas de sorpresa y desafíos ilusionados. Había una inocencia salvaje que está prohibida en la vigilia asustada que vivimos normalmente.
Vigilia asustada de soñar. De que la gente sueñe.
Pensaba antes de irme a dormir que yo soy más de Dunsany y Borges que de Tolkien. Lo que pasa es que cada autor canta a una parte del alma.
Leyendo revistas de juegos, me daba cuenta de que a pesar de las dificultades, sigo soñando. Sueño que jugaré, sueño que haré tal historia, sueño que estoy imaginando, cuaderno y boli en mano, mundos y mitos.
Ayer mismo tuve la oportunidad de desempolvar viejos libros de aventuras, de esos que siempre deseé tener y poder usar de adolescente. Pude usarlos, buscar unos datos y completar esa historia que ya es vieja y que ha traído diversión, me parece, a unos cuantos amigos.
---
Niñas, aunque os parezca que vuestros sueños no tienen importancia, no los olvidéis. Mucho menos dejéis que alguien os diga algo así. Son vuestros sueños, y por ser vuestros, debéis perseguirlos, pues son parte importantísima de lo que sois, de vuestra naturaleza. Es posible que sea lo que más importe de nuestra vida, además del amor (amar y ser amado).
---
A pesar de ser un día difícil, doy gracias porque pude estrechar la mano de gente que me parece digna de admiración. Pude dar las gracias a gente por haber acudido a una llamada habiendo sido avisados casi con ninguna antelación. Pude perdonar a quien tuvo palabras duras conmigo. Tuve la ocasión de reir en la comida y sobre todo tuve la ocasión de hacer reir.
Gracias.
Luego soñé que mi vida era otro imperio. Era un imperio de la mentalidad cándida de la niñez. Una sala de juegos, protección y calor, tibieza y recogimiento, risas de sorpresa y desafíos ilusionados. Había una inocencia salvaje que está prohibida en la vigilia asustada que vivimos normalmente.
Vigilia asustada de soñar. De que la gente sueñe.
Pensaba antes de irme a dormir que yo soy más de Dunsany y Borges que de Tolkien. Lo que pasa es que cada autor canta a una parte del alma.
Leyendo revistas de juegos, me daba cuenta de que a pesar de las dificultades, sigo soñando. Sueño que jugaré, sueño que haré tal historia, sueño que estoy imaginando, cuaderno y boli en mano, mundos y mitos.
Ayer mismo tuve la oportunidad de desempolvar viejos libros de aventuras, de esos que siempre deseé tener y poder usar de adolescente. Pude usarlos, buscar unos datos y completar esa historia que ya es vieja y que ha traído diversión, me parece, a unos cuantos amigos.
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Niñas, aunque os parezca que vuestros sueños no tienen importancia, no los olvidéis. Mucho menos dejéis que alguien os diga algo así. Son vuestros sueños, y por ser vuestros, debéis perseguirlos, pues son parte importantísima de lo que sois, de vuestra naturaleza. Es posible que sea lo que más importe de nuestra vida, además del amor (amar y ser amado).
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A pesar de ser un día difícil, doy gracias porque pude estrechar la mano de gente que me parece digna de admiración. Pude dar las gracias a gente por haber acudido a una llamada habiendo sido avisados casi con ninguna antelación. Pude perdonar a quien tuvo palabras duras conmigo. Tuve la ocasión de reir en la comida y sobre todo tuve la ocasión de hacer reir.
Gracias.
martes, 9 de octubre de 2018
20181009 (LLuvia)
Escribo LLuvia con LL, porque antes era una letra (ahora, no sé).
Para mi la LL siempre será una letra, igual que Plutón siempre será un planeta.
Confío en ti, viejo.
A la civilización actual no le gusta saber que existe un Infierno. Ni la enfermedad ni la muerte. Por eso, quizá, no tuvieron mucho reparo en eliminar el Planeta de nombre dedicado a Pluto.
Lo que nos enseñan de niños, permanece.
Me enseñaron que había que ser noble y decir la verdad. Luego en el mundo, ves que te puede ir infinitamente mejor si no haces eso. Pero no lo hagáis, muchachas, por más que os digan que eso es mentalidad de cordero. Y una m. El cordero es el que machaca sus principios para seguir rumiando billetes en urbanizaciones de endogámicos sociales. El lobo es un animal sincero. Aunque ande en los huesos.
Mira cómo quieres morir. Todos moriremos.
Todos moriremos. No hay miedo en ello. Ni prisas por llegar ahí. Unos dicen "como hemos de morir, mejor morir entre cojines, hastiados de placeres y licores". Vaya muerte de débil, de cordero.
Has nacido ser humano. Sé humano y muere como humano, como lobo, no como cordero.
---
Hoy fue el primer día de lluvia "oficial".
Wash away us all, take us with the floods.
Una felicidad inmensa por los cielos cubiertos, la oscuridad acogedora, el hogar y la promesa del momento de recogerse. Suelo empapado, charcos y gente desconcertada, huyendo, dejando las calles vacías. Qué paz.
Wash away them all, take them with the floods.
Para mi la LL siempre será una letra, igual que Plutón siempre será un planeta.
Confío en ti, viejo.
A la civilización actual no le gusta saber que existe un Infierno. Ni la enfermedad ni la muerte. Por eso, quizá, no tuvieron mucho reparo en eliminar el Planeta de nombre dedicado a Pluto.
Lo que nos enseñan de niños, permanece.
Me enseñaron que había que ser noble y decir la verdad. Luego en el mundo, ves que te puede ir infinitamente mejor si no haces eso. Pero no lo hagáis, muchachas, por más que os digan que eso es mentalidad de cordero. Y una m. El cordero es el que machaca sus principios para seguir rumiando billetes en urbanizaciones de endogámicos sociales. El lobo es un animal sincero. Aunque ande en los huesos.
Mira cómo quieres morir. Todos moriremos.
Todos moriremos. No hay miedo en ello. Ni prisas por llegar ahí. Unos dicen "como hemos de morir, mejor morir entre cojines, hastiados de placeres y licores". Vaya muerte de débil, de cordero.
Has nacido ser humano. Sé humano y muere como humano, como lobo, no como cordero.
---
Hoy fue el primer día de lluvia "oficial".
Wash away us all, take us with the floods.
Una felicidad inmensa por los cielos cubiertos, la oscuridad acogedora, el hogar y la promesa del momento de recogerse. Suelo empapado, charcos y gente desconcertada, huyendo, dejando las calles vacías. Qué paz.
Wash away them all, take them with the floods.
lunes, 8 de octubre de 2018
20181008 (Historias)
Lunes.
Un rato en la Biblioteca, a devolver los libros que no he podido usar como quisiera.
¿Descubrí algo? Poca cosa, pero siempre se descubre algo. Cuando me iba, unos libros en la sección de novedades. Alienígenas de película y poemas alemanes.
Ganas de crear historias con los amigos. Mandé un mensaje y dos amigos dijeron que por qué no. Ya es una promesa. Terminé luego una historia que llevaba años ya escribiéndose.
Amenazaba lluvia, pero no acabó de caer. Mañana, seguro :)
Un rato en la Biblioteca, a devolver los libros que no he podido usar como quisiera.
¿Descubrí algo? Poca cosa, pero siempre se descubre algo. Cuando me iba, unos libros en la sección de novedades. Alienígenas de película y poemas alemanes.
Ganas de crear historias con los amigos. Mandé un mensaje y dos amigos dijeron que por qué no. Ya es una promesa. Terminé luego una historia que llevaba años ya escribiéndose.
Amenazaba lluvia, pero no acabó de caer. Mañana, seguro :)
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