jueves, 22 de febrero de 2007

¿Quién muere?

Hoy he tenido un día de autoconsciencia fuera de lo usual...si ya de por sí me suelo comer la cabeza, este tiempecito de inactividad me está sentando fatal.
Esta es mi lección a repasar hoy...allá va, espero que también os sirva para reflexionar un poquitín. Hay veces que necesitamos que nos espoleen para reaccionar pero no quiero fomentar en nadie sentimientos de culpa simplemente a animaros a aprovechar el tiempo, de disfrutar del sol y del aire, de los amigos, la familia y dejar el mal gerol de lado.
"Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito,repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca.No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión,quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee,quien no oye música,quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,quien no se deja ayudar.
Muere lentamente,quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente,quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una esplendida felicidad".
Pablo Neruda
Eso, que cuando muramos no tendremos un día más para ver un amanecer.
Carpe diem!

lunes, 19 de febrero de 2007

Otra Hoja, Pero ¿Qué Esconde?

Veo, veo,...

Alguien mirando en una bola de cristal,

¿y qué ve?

¿o es alguien que mira una de las caras del espejo?

Si es así ¿qué se refleja?

La superficie está llena de vaho, pero la imagen se aclara poco a poco.

Una hoja de otoño cayó.

Reposando sobre el cálido manto de tierra, acolchada entre muchas de sus congéneres, que yacían dormidas alrededor suya, se sintió cómoda y se durmió. Se enroscó sobre sí misma porque al alba hace frío.

En la galería que formó al enroscarse anidó un zafiro errante.

Y el zafiro también durmió durante mucho, mucho tiempo... pero los zafiros son rápidos y su sueño también lo es. Así, el zafiro despertó mucho antes de que la hoja siquiera resoplara en sueños por primera vez. Despertó el zafiro y casi inmediatamente echó de menos el sol.

El anhelo del zafiro se convirtió en canción, y el zafiro canta, a ver si alguien oye su canto en este profundo bosque en el que el cielo es de otoño.

¿Oirá su canción un hada que le cogerá con sus manos y le acercará de nuevo a la paz dorada del último sol de la tarde?